Todo para mi empezó como una competencia más, era una más, si ganaba la medalla, estaría feliz, y si no, tampoco me importaba tanto porque no haría nada distinto en mi vida, de a poco me fui dando cuenta que me importaba cada día más llegar al primer puesto, que estaba haciendo lo imposible por lograr tener ese reconocimiento tan lindo para mi, me fui dando cuenta, que estaba decidida a ganar cueste lo que cueste, que no me importaba todo lo que tenia que sufrir en el camino, que no me importaba tener que pasar, ayuno, días y días de llantos, yo solo quería ganar, me empecinaba, estaba loca por eso, estaba totalmente obsesionada, totalmente empecinada lograr eso, y después me di cuenta que no me iba a ser fácil ganar, simplemente me di cuenta que nunca ganaría por más esfuerzo que haga, que capas que quedaría en 2 puesto pero que NUNCA ganaría, nunca.Y después me terminé dando cuenta que...sinceramente te chupo un huevo, me terminé dando cuenta que para vos, si yo estoy, si me voy o desaparezco es exactamente lo mismo, me di cuenta que para vos soy una más, que para vos soy la que tenes cuando estas aburrido, que siempre supiste que me tenías a tus pies, que era prácticamente tuya pero vos no eras ni una cuarta parte mio.
Y después de intentar tantas veces, de no rendirme, de luchar, de llorar y llorar sola sin que nadie sepa, me harté, no me importa nada, descubrí que SIEMPRE en un principio tuve razón, que esta competencia no era tan importante, que no valía nada en mi vida, y que de mayor sería la más fácil de olvidar, y así sigo, buscando una buena competencia que ganar un buen primer puesto de verdad.
Porque, verdaderamente, nadie se acuerda de los que quedaron segundos.
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